El mercado accionario de Estados Unidos cotiza actualmente por encima de 20 veces utilidades (P/E), incluso si se excluye a las llamadas “Magnificent 7”, según advirtieron estrategas de Goldman Sachs en una nota reciente a clientes. Para los analistas, este múltiplo resulta inusualmente elevado en términos históricos.
Durante décadas, los inversionistas han estado dispuestos a pagar una prima por las acciones estadounidenses bajo la premisa de que su crecimiento en utilidades superaría sistemáticamente al del resto del mundo. Sin embargo, el diferencial de valuación comienza a tensionarse: mientras economías desarrolladas fuera de EE.UU. estabilizan su crecimiento y los mercados emergentes muestran señales de recuperación, el premio implícito en las valuaciones estadounidenses luce cada vez más difícil de sostener.
Además del nivel absoluto del múltiplo, preocupa la concentración sectorial. Gran parte del desempeño ha descansado en un solo segmento —principalmente tecnología—, lo que eleva el riesgo de sobreexposición. Cuando los mercados pagan 20x utilidades por compañías con expectativas muy optimistas, pero sin innovaciones tangibles recientes que justifiquen nuevas curvas de crecimiento, el terreno deja de ser fundamental y entra en dinámica especulativa.
En términos financieros, cuando una economía bursátil es demasiado grande y madura, el crecimiento incremental se vuelve más complejo. Si el crecimiento de utilidades no acelera y las tasas reales permanecen elevadas, el ajuste podría darse vía compresión de múltiplos. La pregunta central ya no es si Estados Unidos es un mercado sólido, sino si el precio actual refleja realismo o exceso de optimismo.