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• Jornada de 40 horas con dos días de descanso y empleo protegido.
• Apoyo a mipymes para evitar cierres y pérdida de trabajo formal.

La diputada federal por Durango, Verónica Pérez, se metió de lleno al debate nacional para reducir la jornada laboral y pidió que la discusión no se quede en un ajuste “de papel”. Su mensaje fue directo: “40 horas deben significar más tiempo para vivir, no solo un cambio en la ley”, al plantear que el verdadero objetivo es recuperar bienestar para las familias y frenar el ciclo de agotamiento que arrastra a millones de trabajadores.

Desde Acción Nacional, la legisladora marcó condiciones que, dijo, vuelven viable una reforma responsable: dos días de descanso garantizados, protección al empleo y salarios que alcancen para vivir con dignidad. La idea, subrayó, es equilibrar derechos laborales con estabilidad económica, para que el cambio no termine castigando a quienes viven al día.

Pérez puso un foco especial en las micro y pequeñas empresas, que sostienen gran parte del empleo en México. Advirtió que si la reducción de jornada llega sin incentivos, capacitación y apoyo financiero, el riesgo es que muchos negocios no aguanten el golpe y se pierda trabajo formal. En paralelo, lanzó un dardo al modelo actual: trabajar más horas no se traduce en más productividad; el país, sostuvo, necesita organización, innovación y tecnología, no desgaste humano.