Sin rediseño radical, Samsung presume “cerebro” y privacidad como diferenciadores. • El S26 Ultra integra un modo de pantalla que bloquea miradas laterales.
Samsung decidió no jugar a la ruleta del “nuevo diseño” y, en cambio, empujó la conversación hacia donde hoy está el dinero: inteligencia artificial útil y protección de datos. En San Francisco, la firma presentó la familia Galaxy S26 con un mensaje directo al mercado premium: si el iPhone vende ecosistema, ellos venderán asistentes inteligentes y seguridad visible.
El gancho mediático fue el S26 Ultra: estrena un modo de “Privacy Display” que reduce la visibilidad del contenido cuando alguien intenta leer tu pantalla desde un ángulo. Es una función hecha a la medida de quien trabaja en movilidad, revisa información sensible o simplemente no quiere “mirones” en vuelos, filas o transporte.
La apuesta no llega sola. Reuters reporta que Samsung también ajustó precios en mercados clave, presionada por el alza de costos (en especial memoria, impulsada por la ola de IA). El lanzamiento pone a prueba si el consumidor paga más cuando la “novedad” ya no es el hardware, sino lo que el teléfono puede hacer —y proteger— por ti.