Ante el incremento de enfermedades respiratorias y la circulación activa de distintos virus, la Dirección Municipal de Salud Pública de Durango encendió los focos preventivos. Su titular, Juan Esteban Aguilar, subrayó que la clave no está en generar alarma, sino en fortalecer la cultura de prevención y responsabilidad compartida para evitar cadenas de contagio que puedan afectar, sobre todo, a niñas, niños, personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
El funcionario fue puntual: el lavado frecuente de manos con agua y jabón sigue siendo una de las medidas más efectivas; el uso correcto de cubrebocas en espacios cerrados o con aglomeraciones reduce riesgos; y la ventilación constante de áreas interiores disminuye la concentración de partículas virales. A ello se suma evitar el contacto cercano cuando se presentan síntomas respiratorios, mantener higiene en superficies y objetos de uso común, y acudir a vacunarse cuando existan campañas activas.
Aguilar insistió en que la prevención es la primera línea de defensa sanitaria. “No es solo una tarea del sector salud; es un compromiso de toda la comunidad”, expresó, al remarcar que pequeñas acciones cotidianas pueden marcar la diferencia en la reducción de contagios y hospitalizaciones.
Finalmente, hizo un llamado claro: ante síntomas persistentes, acudir a valoración médica y evitar la automedicación. Además, pidió a la población informarse únicamente a través de canales oficiales para evitar rumores que generen desinformación o pánico innecesario. La salud pública, sostuvo, se protege con información verificada, disciplina social y acción oportuna.